TATUAJES TEMPORALES QUE REGISTRAN ACTIVIDAD CEREBRAL
En agosto de 2011 fue posible
observar más de cerca el trabajo de la Universidad de Illinois sobre circuitos
flexibles, que podían ser colocados sobre la piel del usuario como un tatuaje.
Ahora, quien está siguiendo la misma línea de investigación es la Universidad
de California (San Diego). El hecho de que sean circuitos no invasivos genera
un enorme potencial a la hora de detectar y registrar actividad cerebral, por
lo tanto, el proyecto buscará crear tatuajes que habiliten a una persona a
controlar dispositivos con la mente, sin necesidad de electrodos y cables.
En
varias ocasiones hemos oído hablar de juguetes que son controlados con la
mente. También han salido al mercado ciertos accesorios que actúan como “interfaz”entre
nuestro cerebro y el ordenador. Obtener una lectura clara
de nuestra actividad cerebral es muy
complicado. Existen proyectos que buscan crear un puente entre el cerebro y
diferentes tipos de implantes, pero en la mayoría de los casos se requiere de
un procedimiento invasivo riesgoso, costoso, y poco práctico.
Sin embargo, los tatuajes temporales que
desarrolla la Universidad de California (San Diego) están
muy lejos del bisturí y el quirófano.
Esta tecnología también está
siendo desarrollada por la Universidad de Illinois. El tatuaje es en realidad
un circuito flexible instalado sobre una película especial. Todo lo que debe
hacer el usuario es colocarse el circuito en la piel, agregar un poco de agua,
y presionar. El objetivo de la UCSD es crear una serie de “electrodos
flexibles” que el usuario coloca en su frente. El circuito registra la
actividad cerebral en un entorno más favorable, ya que puede adaptarse a las
irregularidades de la piel, y también incorpora elementos adicionales como paneles
solares en miniatura y antenas para recibir energía y comunicarse en forma
inalámbrica. Dicho de otras maneras, son electrodos en miniatura que no
necesitan ni cables ni gel.
El siguiente paso es desarrollar
circuitos lo suficientemente complejos y sensibles como para manipular a un
dispositivo a distancia. Lo primero que viene a la mente son smartphones y
tablets, pero se habla incluso de controlar UAVs. También se está explorando la
llamada “comunicación subvocal”. Si un circuito es colocado sobre la garganta,
puede registrar las señales emitidas por el movimiento de los músculos,
convirtiéndose en una especie de “micrófono” que capta lo que el usuario quiere
decir sin que deba emitir una palabra. Habrá que esperar un buen tiempo para
que los circuitos flexibles lleguen a ese nivel, pero la empresa NC10 ya está
comercializando esta tecnología, en la forma de monitores de metabolismo para
bebés, y otros tipos de sensores.


