Unidad SSD por PCI-Express Intel 910 de 800 GB
Centrándonos en los aspectos más
superficiales de este SSD, contamos con una tarjeta de perfil bajo con unas
medidas de 69 x 168 x 19 milímetros y un peso de 190 gramos, y que se acopla a
cualquier ranura PCI-Express x8 que tengamos. Recordad que pueden ser x16,
siempre y cuando cumplan con las especificaciones eléctricas adecuadas (es
decir, que sea x8 o x16 eléctricamente hablando, y que sean de generación 2.0).
En condiciones normales, la unidad debería tener un consumo inferior a 25 W,
aunque ya veremos que este dato podría variar.
En la superficie observamos
multitud de chips de memoria, además de una etiqueta que nos indica el modelo
en cuestión y su capacidad. Una banda metálica traza una filigrana que sube la
esquina superior derecha, y básicamente fija los 3 PCB que conforman esta
tarjeta, y que se unen entre sí, además, mediante buses internos de alta
velocidad.
Vamos a profundizar un poco más
en las características de la serie 910 de Intel. La unidad, como vemos, utiliza
la interfaz PCI-Express x8 para que la comunicación con la CPU sea directa y,
sobre todo, veloz. Esto supone hasta 4 veces más velocidad que con la interfaz
SATA 6 Gbps, que no es poco. Internamente, Intel ha diseñado las memorias para
hacerlas más resistentes gracias a la HET (High Endurance Technology), técnica
con la que consiguen aumentar hasta 30 veces la resistencia media de los chips
de memoria de los SSD convencionales.
Con todo, contamos con chips de
memoria NAND Flash de 25 nm repartidos en 4 módulos SSD de 200 GB cada uno. A
su vez, dichos arrays están gobernados por un controlador Intel-Hitachi
SAS/NAND. Cada controlador es un chip de doble núcleo, los cuales gestionan o
la interfaz SAS o los chips NAND. Una mirada más cercana permite observar que
cada uno de estas controladoras está flanqueada por un par de SDRAMs DDR2 de
Micron.
Además de los chips mencionados,
el SSD cuenta con un LSI 2008, que es un puente PCI Express a SAS que provee de
la conectividad PCI Express x8 de segunda generación empleado para su uso. Este
controlador se encuentra bajo el único disipador pasivo de la unidad, en el
interior de la tarjeta (no es visible a simple vista), y se trata de un
procesador PowerPC 440 a 533 MHz sin soporte para RAID. Es el verdadero corazón
de esta unidad.
No estamos, pues, ante una
estructura de SSD convencional, ya que aquí contamos no sólo con diversos PCB y
niveles de SSD, sino que todos pueden trabajar en conjunto para lograr el mayor
rendimiento posible. Y para que esto sea posible, es necesario que el disco
esté bien ventilado, porque las diversas capas de PCB, chips y controladoras
generan un calor superior a los discos sólidos convencionales, por lo que hay
que ir con cuidado en este aspecto.
De hecho, Intel nos recomienda un
circuito de aire de 200 LFM (Linear Feet per Minute), una medida que indica que
no es recomendable meter el 910 de Intel entre dos tarjetas gráficas, por
ejemplo. Esos 200 LFM no son una medida exagerada, y vienen a decirnos que
vayamos con cuidado en entornos muy calurosos o con escasa ventilación.
odo esto está muy bien, ¿pero de
cuánta velocidad estamos hablando exactamente? Pues de nada más y nada menos
que de 2 GB/s de lectura secuencial sostenida, y de 1 GB/s de escritura. La
lectura y escritura aleatoria 4K es de 180.000 y 75.000 IOPS respectivamente.
Increíble rendimiento, sin duda. Pero vamos a dejar a continuación las
especificaciones oficiales del producto, y pasamos a demostrar si van bien o
mal encaminadas...
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